
El diseño de esta tienda se inspiró en el mobiliario urbano, más específicamente en los parques infantiles y de atracciones, para crear un espacio cálido y acogedor.
Elementos como las luces y tubos rosas, junto con la paleta cromática de rojos, amarillos, azules y rosas, contribuyen a generar esta sensación: colores primarios que combinan bien entre sí y son atemporales, siguiendo el estilo Bauhaus, con un toque pop.
Otra característica clave de la tienda es que el propio mobiliario funciona como decoración. Las barras y rejas metálicas contrastan con las paredes y techos enyesados y sin pintar. Lo pulido y brillante convive con lo desgastado y usado.












